domingo, 2 de agosto de 2009

ASANAS INVERTIDAS Y MENSTRUACIÓN

EL EQUILIBRIO EN LA PRÁCTICA DEL YOGA PARA LA MUJER: LA PRÁCTICA DE LAS INVERTIDAS DURANTE LA MENSTRUACIÓN

El yoga nos enseña el equilibrio: el equilibrio del cuerpo en relación con la gravedad, el equilibrio de la mente entre la acción y la observación, el equilibrio del sistema neuro-endocrino entre el estrés y la relajación. A través de una práctica regular de yoga, aprendemos qué posturas son efectivas para reestablecer el equilibrio en algunos aspectos de nuestra existencia. En esta disciplina ancestral, enseñada por B.K.S. Iyengar, hay posturas que son particularmente útiles durante el periodo menstrual. Estas posturas ayudan a calmar los calambres menstruales, el exceso de flujo, molestias en la pelvis y el dolor en la parte baja de la espalda asociados con la regla. Son también efectivas para suavizar los síntomas emocionales que algunas mujeres experimentan durante este periodo.

Geeta s. iyengar, la hija del Sr Iyengar, profesora de yoga en el Ramamani Iyengar Memorial Yoga Institute de Pune, India, mantiene un interés particular y una amplia experiencia acerca del yoga para las mujeres. Las recomendaciones expuestas en este artículo provienen de los principios básicos pedagógicos empleados por Geeta.

Así como algunas posturas son de gran ayuda durante el periodo, otras posturas deberían evitarse. Muchas mujeres preguntan si estas recomendaciones proceden de una tradición cultural sexista, y los profesores de yoga a menudo son reacios a recomendar a sus alumnas que no participen en determinados momentos de la clase para que no se sientan apartadas o condenadas al ostracismo. Estas pautas no son sexistas, ya que están basadas en un profundo conocimiento fisiológico y en numerosas experiencias sobre la aplicación de los principios yóguicos en diferentes colectivos de mujeres teniendo en cuenta cuales son sus necesidades específicas. Somos seres cíclicos. Negar lo que somos violenta los principios básicos de la búsqueda y comprensión personal a través del yoga.

El periodo menstrual no se debería seguir tratando por más tiempo como una “maldición”. Así pues, combinado con una práctica de yoga adecuada especial, puede convertirse en bienvenido, y al mismo tiempo ayudarnos a aceptar que nos encontramos más bajas de energía. Utiliza este tiempo para experimentar diferentes aspectos de tu naturaleza y de tu práctica de yoga. A menudo nos dejamos llevar por la estimulación que producen las posturas de pie, los equilibrios sobre las manos y las posturas hacia atrás. Son muy divertidas y nos revierten enseguida ya que nos insuflan energía. Pero una práctica basada siempre en conseguir un alto nivel de energía necesita ser compensada por la energía calmada y pacífica que el yoga puede ofrecer. El periodo menstrual es un momento perfecto para variar nuestra práctica y darle la vuelta al asunto.

Posturas que se han de evitar durante el periodo menstrual:

Invertidas: no se recomiendan invertidas durante la menstruación por motivos filosóficos y fisiológicos.

Durante la regla, el sistema vascular del suelo pélvico contiene más sangre que en otros momentos del ciclo. El aporte de sangre uterina al útero se hace por el lado derecho e izquierdo de la pelvis. Estos vasos sanguíneos están en los ligamentos que sujetan el útero dentro de la pelvis. Los músculos y las paredes de las arterias uterinas son gruesos. Las venas del útero tienen paredes finas y se colapsan con facilidad.

Durante las invertidas el útero es empujado hacia la cabeza por medio de la gravedad, provocando un estiramiento de los ligamentos uterinos. Esto puede causar el estiramiento y en parte el colapso u oclusión de las venas que tienen paredes finas, al mismo tiempo que permite seguir bombeando sangre a las arterias que no se han colapsado. Así pues, por las arterias entra más sangre en el útero de la que pueden conducir las venas. La congestión vascular que se deriva de esto provoca un aumento del sangrado menstrual.

La filosofía hindú nos enseña que durante la regla la dirección de la energía es descendente y hacia fuera en el cuerpo. No se ha de obstruir este flujo o invertirlo a través de posturas invertidas.

Han habido numerosos malos entendidos acerca del por qué evitar las inversiones. Mencionaré dos de ellos:

Endometriosis:

La endometriosis es una condición en la que las pequeñas áreas del tejido endometrial (pared uterina) se desarrollan sobre la superficie pélvica y sobre los órganos abdominales. Este tejido responde a las hormonas del ciclo de la fertilidad. Cuando se da la menstruación, este foco de endometriosis se rompe y sangra del mismo modo que lo hace la pared uterina. Pero al no existir ninguna salida para este flujo de sangre, deriva en adhesiones que causan dolor e infertilidad.

Antes se pensaba que la endometriosis se daba a causa de una fuga de pequeños trozos del endometrio menstrual a través de las trompas de Falopio hacia la cavidad pélvica. Se decía que estos fragmentos de tejido se incrustaban en la superficie de los órganos pélvicos y allí empezaban a crecer. Si esta teoría fuera cierta, habrían seguramente razones suficientes para evitar las posturas invertidas durante el periodo menstrual. Pero ya no se cree que el origen de la endometriosis sea éste. Se sabe que la endometriosis se da debido a la presencia de células en las paredes uterinas que son capaces de transformarse en células de tipo endometrial.


Infecciones: se ha sugerido que las invertidas durante las reglas incrementan la incidencia de infecciones pélvicas. No es le caso. Las condiciones para el ascenso de las bacterias hacia el útero no es más favorable durante la menstruación o las invertidas. Las bacterias se mueven en el terreno de los fluidos que hay en la superficie de la vagina y de las paredes uterinas, y están esencialmente exentas del efecto de la gravedad. Si las invertidas causaran infecciones pélvicas, entonces estarían contraindicadas para las mujeres durante cualquier momento de su ciclo.

Posturas de pie sin soporte y extensiones hacia atrás sin soporte

En general, las posturas que requieren la utilización de un gran aporte de energía no se recomiendan durante la menstruación. El esfuerzo físico se ha de disminuir durante este periodo de tiempo ya que podría causar agitación o desequilibrio; así, las posturas de pie practicadas en el centro de la sala o las extensiones avanzadas podrían ser dificultosas y extenuantes. Manteniendo una práctica de este tipo cuando la energía es baja nos puede lesionar o tomar demasiada energía de nuestras reservas. Éste es un tiempo para que te des permiso para descansar.

Artículo de Mary P. Schatz, 2002