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domingo, 8 de septiembre de 2013
martes, 19 de febrero de 2013
domingo, 20 de noviembre de 2011
jueves, 17 de marzo de 2011
THE ULTIMATE FREEDOM YOGA (BKS IYENGAR 1976)
En estos videos BKS IYENGAR muestra una serie completa de asanas y comparte sus reflexiones sobre la práctica del yoga. Esta demostración se grabó en 1976 durante la visita de Guruji a Ann Arbor, Michigan (EEUU) y está considerada como una de las mejores de la obra de BKS Iyengar. Él mismo escribió refiriéndose a ella: "Siento que éste es uno de los mejores programas que he presentado, tanto para aprender como para mostrar el arte del yoga en público, motivo por el cual debería difundirse".
martes, 10 de agosto de 2010
TRES ASPECTOS IMPORTANTES EN NUESTRO SISTEMA DE ENSEÑANZA Y PRÁCTICA:

(Entrevista de Christine Perre a Prashant Iyengar recogida en “ A class after a class” por el Iyengar Yoga Resources- Mayo del 2001)
CP: Ha dicho que secuenciar las asanas de una manera determinada nos permite observar la mente y manejarla.
PI: El día de celebración del Guru Purnima en 1998 hablé sobre los tres aspectos más importantes de nuestro sistema:
• El primero, los puntos técnicos
• El segundo, las secuencias
• El tercero, los tiempos
Estas son las peculiaridades de nuestro sistema en el sentido en que es lo que es el sistema de Patañjali. Referente a las secuencias, naturalmente, si hacéis una sola postura, una asana, con la profundidad que sea, con la penetración que sea, ésta tendrá un efecto determinado. Por ejemplo, aunque hagáis sirsasana con todos los puntos técnicos, obtendréis un efecto particular. Pero si después de sirsasana paráis vuestra práctica, estaréis privados de la evolución o progreso que obtendréis si practicáis sarvangasana después de sirsasana. Así, podéis aumentar los efectos de vuestra práctica mediante las secuenciación de asanas. La práctica de asanas puede construir sus efectos a un determinado nivel, pero si queréis obtener una estructura concreta, entonces tenéis que ordenar las asanas en secuencias. Haciendo simplemente sarvangasana no obtendréis ningún beneficio. Hacéis sirsasana hoy y sarvangasana mañana, y pasado mañana hacéis solo posturas hacia delante; imaginad qué efectos podéis obtener de ello.
Pero si disponéis de secuencias apropiadas, podéis construir los efectos de las asanas. Así, el propósito de la secuenciación es aumentar o elevar la estructura de una mente serena y entrar en un estado yóguico. Cuando conseguís entrar en un estado de serenidad mental después de una buena clase, ¿Podéis decir que es debido a una sola asana? No podéis decir que es debido a una asana, porque en tal caso, después de hacer esta asana deberíais de obtener este efecto, pero no lo obtenéis. Lo obtenéis después de la clase. Lo obtenéis después de la clase porque la estructura (mental) es estimulada a través de la secuenciación correcta de asanas. Así, los efectos que obtenéis que son denominados “beneficios” pueden construirse. Del mismo modo que los beneficios de sirsasana son concretos si se efectúa después sarvangasana. De esta manera estáis construyendo. Si no, estáis en un punto y al hacer sirsasana llegáis a otro punto y al parar la práctica después, decaeréis. Mañana, desde el punto en que estáis, haréis sarvangasana y conseguiréis un punto más; si paráis después vuestra práctica, volveréis a decaer. Pero suponed que hacéis sirsasana, después sarvangasana y luego posturas hacia delante, entonces podéis construir unos efectos concretos.
Esto es como ahorrar: cuando metéis diario unas monedas en la hucha, el dinero va en aumento. Pero si por la mañana metéis unas monedas y las sacáis por la tarde, y esto lo hacéis a diario ¿qué sucede a vuestros ahorros?
Mediante la secuenciación de asanas, acumuláis beneficios y se puede aumentar el efecto general de la práctica. Y tampoco es solo secuenciar, no es solo hacer sirsana seguida de sarvangasana. Es la manera peculiar en que tenéis que hacer sarvangasana cuando habéis hecho previamente sirsasana de una manera también peculiar. A través de los aspectos técnicos en la práctica os daréis cuenta de que sirsasana no es igual todos los días, aunque tengáis todos los apuntes y las notas de Luz sobre el yoga como “éstos son los puntos técnicos de sirsasana”. Si maduráis en ellos, entonces llegaréis a la conclusión de que los puntos técnicos y la técnica más sutil son los que crean los cambios; no están reflejados en el libro y no pueden contemplarse en ningún libro. Ahora, suponed que leéis acerca de los puntos técnicos de sirsasana en Luz sobre el yoga y los lleváis a cabo. Los efectos de sirsasana efectuada después de posturas hacia atrás serán diferentes de los efectos de sirsasana efectuada después de posturas hacia delante aunque apliquéis los mismos puntos técnicos. Entonces, depende de cómo habéis hecho la postura y ello determinará cómo tenéis que hacer la siguiente postura. Así es cómo se han de construir las secuencias. No son solo posturas de pie, después torsiones y luego posturas hacia delante, sirsasana seguida de sarvangasana, setu bandha y viparita karani. No hay ningún concepto de secuencia aquí. La técnica de las posturas depende de qué las precede y cómo se ha hecho. Vuestra sarvangasana dependerá de cómo habéis hecho la postura anterior, de qué postura es y de cómo se ha hecho.

Valoraciones subjetivas:
En la secuenciación, tal y como dije ese día, han de congregarse los tres aspectos: los puntos técnicos, la secuenciación y el cronometraje. Incluso si observáis con meticulosidad todos los puntos, no obtendréis el efecto. Tenéis que practicar también durante un tiempo determinado. Si hacéis sirsasana durante un minuto, de manera muy, muy precisa, no obtendréis el efecto. Tenéis que quedaros en la posturas un tiempo, como si fuera un periodo de gestación. Tiene que existir un tiempo entre la entrada y la salida de la postura. Aunque cocinéis vuestro alimento rápidamente en un microondas, no podéis decir que lo habéis hecho en nada de tiempo. Así que el cronometraje es importante y la secuenciación ha de mezclarse con los tres aspectos. Tampoco podéis hacer solo una asana en base a un tiempo determinado. Tenéis que observar los puntos técnicos: cómo hacer, qué hacer, cómo no hacer, qué no hacer.
Entonces, la secuencia también dependerá de cómo hacéis las posturas. De los tres aspectos, la secuenciación tiene un papel igualitario en relación a la técnica y al cronometraje. Sin secuencias, no obtendréis la construcción construida en una estructura apropiada. Hacéis sirsasana por la mañana y obtenéis unos efectos; después de una hora o dos, hacéis sarvangasana y volvéis a empezar desde la base. Se ha de levantar una estructura y para ello necesitáis secuenciar vuestra práctica y que las posturas se sucedan de manera dinámica. No podéis hacer sirsasana, divagar durante diez minutos, hacer una parada, hacer cosas sin sentido y luego hacer sarvangasana o chatear con gente y volver a sarvangasana; no obtendréis ningún efecto ya que la estructura se ha de mantener en todo momento. Ésta es la razón por la que es importante las secuenciación, os puede aportar una estructura.
Una sola postura no os dará una estructura incluso si la practicáis tan bien como Guruji (BKS Iyengar). Guruji tampoco disfrutará de sirsasana o de sarvangasana aisladas. Él conoce perfectamente Urdhva Dhanurasana, y también Setu Bhanda perfectamente, pero tampoco obtendrá efectos derivados de su práctica hasta que no las establezca en una secuencia determinada. Así es cómo él descubrió la secuenciación.
domingo, 30 de mayo de 2010
ASANA (POSTURA), PRANAYAMA (RESPÌRACIÓN), PRATYAHARA (ABSORCIÓN DE LOS SENTIDOS)

ASANA Y SUS EFECTOS:
Asana tiene dos facetas: posar y reposar. Posar es asumir artísticamente una posición. “Reposar en el posar” significa hallar la perfección de la postura y mantenerla, reflexionando en ella con la penetración de la inteligencia y con dedicación.
De este modo, cada asana debe convertirse en no forzada. Mientras se realizan las asanas hay que relajar las células del cerebro y activar las de los órganos vitales y las de los cuerpos estructural y esquelético.
La conjunción de esfuerzo, concentración y equilibrio en la práctica de asanas, nos obliga a vivir intensamente en el momento presente. Estar en el presente tiene un efecto reforzante y otro limpiador: físicamente en el rechazo de la enfermedad, mentalmente al desembarazar nuestra mente de pensamientos anquilosados o prejuicios, y a un nivel muy elevado, cuando percepción y acción se tornan una, nos enseña la acción que no provoca reacción. A este nivel también podemos expurgar los efectos residuales de acciones pasadas.
Las asanas actúan como puentes que unen el cuerpo con la mente y la mente con el alma.
PRANAYAMA Y SUS EFECTOS:
“Prana” significa fuerza vital y “ayama” es ascensión, expansión y extensión. Pranayama es la expansión de la fuerza vital mediante el control en la respiración.
En pranayama la columna vertebral y sus músculos son la fuente de acción y los pulmones, los instrumentos receptores. Deben ser entrenados para abrirse y extenderse hacia atrás, hacia delante, hacia arriba y hacia fuera, y los músculos de la columna deben enderezarse, educarse y tonificarse para crear espacio y estimular los nervios raquídeos a fin de extraer energía de la respiración. Las posturas invertidas, los estiramientos hacia delante y hacia atrás –todo el abanico de posturas- resultan por tanto esenciales si lo que queremos es extraer el máximo beneficio de pranayama con el mínimo esfuerzo.
La columna vertebral es el elemento tierra y actúa como base de la respiración. La distribución y creación de espacio en el torso es la función del éter. La respiración representa el elemento aire. Los elementos agua y fuego que son opuestos por naturaleza, son fusionados mediante la práctica del pranayama para obtener energía.
Patanjali distingue entre:
a. sahita pranayama, que es deliberado ya que se practica consciente y continuamente a fin de aprender su ritmo
b. kevala pranayama o kevala kumbhaka: libre de toda acción deliberada, trasciende la esfera de la respiración modulada por la volición mental.
PRATYAHARA:
Mediante la práctica de yama, niyama, asana y pranayama, se domina el cuerpo y su energía. Pratyahara logra la conquista de los sentidos y de la mente.
Cuando la mente está madura para la meditación, los sentidos descansan tranquilos y dejan de importunar a la mente por su gratificación.
Pratyahara resultado de la práctica de yama, niyama (ver entrada sobre este tema: http://agnesperez.blogspot.com/2009/08/astanga-yoga.html), asana y pranayama conforma la base para dharana (concentración), dhyana (meditación) y samadhi (meditación profunda).
"LUZ SOBRE LOS YOGASUTRAS DE PATAÑJALI" DE BKS IYENGAR
jueves, 21 de enero de 2010
YOGA SADHANA: MÉTODO Y CONDICIONES PARA LA PRÁCTICA
(Foto arriba: Guruji BKS Iyengar enseñando a Yehudi Menuhin)ACTITUD MENTAL:1.
La sadhaka ha de tener en cuenta que yama y niyama son etapas previas a asana y pranayama. Sin preceptos éticos la práctica del yoga se convierte en un mero ejercicio físico.
2. Las madres de familia no han de temer que el yoga sea imposible de practicar debido a la disciplina que requiere. Los yamas y niyamas nos ayudan a cultivar buenas costumbres y a reformar hábitos para evitar tristezas derivadas de actos negativos.
3. El saber tiene un comienzo, pero nunca un fin; no debemos desanimarnos si progresamos con lentitud.
4. El yoga se ha de practicar con seriedad, fe, entusiasmo, determinación, rigor, valentía y fuerza de voluntad. No es un mero hobby.
5. Patanjali (en los YS 1.22-23) nombra tres tipos de practicantes según sus capacidades físicas, mentales y su naturaleza:
a. débil
b. medio
c. fuerte
Estas tres categorías se subdividen a su vez en tres.
Para conseguir evolución espiritual se necesita un mental puro y motivación. Hemos de practicar yoga de manera gradual observando nuestros propios progresos para que nos pueda purificar.

6. A menudo las principiantes empiezan a practicar con mucha vehemencia y son incapaces de sentir aspectos sutiles a nivel físico o mental. Hay que perseverar con determinación para entender la belleza y sutileza del yoga.
Buddhi – Inteligencia
7- Al efectuar asanas y pranayama es la inteligencia la que juega el papel más importante. Los movimientos se han de hacer para obtener el máximo efecto fisiológico y psicológico, por tanto, no es una mera contorsión.
8- Suele pasar que un/a sadhaka entiende cómo hacer una asana pero no puede hacerla. Un simple conocimiento intelectual de las asanas es ilusorio. Cuando el conocimiento teórico y el práctico se unen se da armonía, claridad y sabiduría. Esto se llama prajna.
Ahamkara – Ego
9- Después de haber adquirido competencias en la práctica del yoga no hemos de abandonarlo con la excusa de que es una búsqueda exterior. Ni vanagloriarnos de que hemos conseguido dominarlo, ni pensar que hemos domado nuestros sentidos, o que ya no necesitamos disciplina. Esto sería un crecimiento del ego, y aquí terminaría cualquier esperanza referente al yoga.
10- El ego que se manifiesta exageradamente penetra la personalidad bajo una forma sutil y la invade por completo. Es el peor enemigo de la práctica del yoga. La sadhaka ha de cultivar la humildad. Todo resultado ha de considerarse un don de la gracia divina y hamos de entregar nuestra práctica a Dios. Esto es humildad.
11- El Sí-mismo aunque carece de forma, posee una apariencia bajo la forma del cuerpo. La sadhaka ha de recordar que tiene que partir del cuerpo que es la envoltura externa del Sí-mismo. Esto conduce a la búsqueda interior.
Cerebro:
12- El cerebro ha de estar calmado, alerta y atento para examinar los movimientos del cuerpo y de la mente durante la práctica.

MANAS – MENTE:
13- La ejecución de las asanas depende de la flexibilidad del cuerpo.
Esto hace pensar que hemos llegado a nuestros límites personales. Es
entonces que hay que demostrar flexibilidad de espíritu para
sobrepasar de verdad nuestros límites mentales.
14- existe una lucha entre el cuerpo y la mente cuando efectuamos
una asana. Hay que activar mediante la concentración el que esté
sin tono. La pereza y el aletargamiento son los enemigos del yoga.
SARIRA – CUERPO:
1- Si constata nerviosismo físico o psíquico, hay lagunas en su práctica.
2- Las principiantes sentirán dolores en el cuerpo después de practicar. Practicando con regularidad disminuirán estos dolores. Si persistieran, pare y pida consejo a un/a profesor/a con experiencia.
3- Trate de encontrar lo que provoca el dolor en las posturas repitiendo los movimientos de cada lado y observando las reacciones.
4- Durante la práctica aparecen dolores menores que desaparecen si continuamos practicando.
5- Hemos de saber diferenciar un dolor normal de un dolor anormal. El dolor normal o natural aparece cuando aumentamos el ámbito de acción. No nos molestan en nuestra vida cotidiana. En cambio los dolores anormales persisten. Molestan tanto en la práctica como en la vida cotidiana. Hay que pedir consejo a un/a profesor/a experimentado en caso de sentirlos.
6- La mayoría de l@s practicantes notan que la parte derecha e izquierda de su cuerpo es distinta, siendo una más flexible que la otra. La parte más inteligente ha de servir de guía a la menos inteligente.
7- Según su naturaleza, unos cuerpos son flexibles y otros rígidos.
8- A veces el/la practicante siente que su práctica es incorrecta a causa de una falta de vigor. Hay que emplear entonces la mente y la inteligencia para observar los desafíos y las reacciones de su mente y de su cuerpo que estimulará tanto su práctica como su Ser.
9- Evite movimientos agresivos o que tensen la musculatura para llegar a la postura final. Se debe observar con atención si la postura final es correcta, re-estirar y terminar de ajustarla.
10- Las principiantes han de esforzarse en captar las sutilezas de los ajustes en las posturas. Esto les permitirá hacer el asana con soltura y equilibrio.
11- Al practicar asanas y pranayama es necesaria una visión interior para auto-analizarse.
12- Observad la calidad de las asanas y no la cantidad calidad significa hacer las postura correctamente, con firmeza y sinceridad.
13- Manténgase alerta y atent@ a todos los miembros de su cuerpo ya que el cuerpo ha de reaccionar enteramente ante una asana.
14- Las asanas se han de efectuar con los sentidos disciplinados y al interior.
15- Una práctica sin defectos conduce a cambios drásticos en la personalidad. Nos volvemos moderad@s en nuestros hábitos, en nuestra alimentación, en el sueño, y en la vida sexual.
16- Hay tres etapas en la práctica de una asana para que la práctica reporte frutos:
a. escuchar
b. reflexionar
c. poner en práctica y experimentar
LA PRÁCTICA VERDADERA SOLO SE PUEDE REALIZAR DE ESTE MODO.
(Geeta Iyengar).
sábado, 5 de diciembre de 2009
PAUTAS GENERALES PARA LA PRÁCTICA DE ASANAS

“El yoga tiene un comienzo pero no tiene final” .
Geeta Iyengar.
El yoga no es un ejercicio, es una exploración. Las asanas no son posturas estáticas ya que aportan un diálogo con nuestro cuerpo, el cual es diferente cada día. El yoga no es ni mucho menos un medio para conseguir más flexibilidad o mejorar nuestra salud, sino un largo camino de vida a través del cual profundizar en la “inteligencia” de nuestro cuerpo, según palabras del Sr Iyengar.
Una de las metas que perseguimos al practicar cada una de las asanas es conseguir “el no-esfuerzo mediante el esfuerzo”. Esto nos llega, en parte, a través de la correcta alineación dándole permiso al cuerpo para que se sostenga a sí mismo con su estructura esquelética más que con el esfuerzo muscular. Y también, a través de la memoria somática adquirida con las constantes repeticiones que se hace de las diferentes posturas. Es interesante preguntarnos al hacer un ásana cuánto esfuerzo muscular estamos poniendo en él y al mismo tiempo mantener intacta la postura. Eliminar el esfuerzo físico innecesario. No permanecer estátic@s en ningún asana, solo sentir dónde estamos y hacer algo.
Sentir constantemente dónde están nuestros “límites” y tratar de superarlos suavemente. En cada postura, seguir buscando la mejoría, el terreno para el no-esfuerzo.
El cuerpo de cada persona es diferente. Algunas, son menos flexibles que otras. Tener menos flexibilidad no exime a nadie de llegar a ser un/a practicante avanzad@ de yoga. La flexibilidad más importante es la flexibilidad mental y emocional. Físicamente, la cuestión es: ¿Podemos integrar las acciones y la alineación necesarias para ser capaces de respirar con profundidad en las asanas e integrar la respiración con un esfuerzo cada vez menor?
Tod@s vivimos en una pequeña caja llamada “cuerpo”. Cuan rígidos estén los isquiotibiales o los aductores es solo uno de los “límites” de nuestra caja. La práctica del yoga nos permite deshacernos de estos “límites” para que podamos vivir más libremente y con una sensación de mayor comodidad dentro de la caja, que parece entonces cada día más amplia.
Las asanas tienen tanto efectos físicos como mentales y sus efectos no dependen en última instancia de cuánto nos podemos estirar hacia delante en Pascimottanasana o de si llegamos a tocarnos los dedos de los pies en Uttanasana. Cuando practicamos yoga, el llegar a tocarnos los dedos de los pies cuando nos estiramos hacia delante es solo un aspecto arbitrario de la totalidad del camino que recorremos para ampliar los “límites” de nuestra cajita, y no constituye una de las metas reales mediante la que conseguimos “algo” significante. El aspecto más importante del yoga es que recibimos sus beneficios en pequeñas dosis diarias mediante la práctica cotidiana a lo largo de los años.
El contorsionismo no es yoga ya que no se efectúa conectando la inteligencia de la mente a cada porción de cuerpo y tampoco es yoga si está desprovisto de aspectos espirituales. Lo que hace que el yoga sea yoga no es lo qué se hace sino cómo se hace y cuáles son los efectos que derivan de ello.
Los detalles sutiles de la alineación en las asanas pueden ser tan numerosos que permanecer concentrad@ en muchos de ellos al mismo tiempo es imposible. Afortunadamente esto no es necesario ni aconsejable. Es razonable trabajar en ciertas pautas de alineación para concentrarnos en ellas durante la práctica, y enfocar la concentración hacia el interior. A través de la repetición y de la madurez en la práctica y de nuestro aprendizaje celular, que se hace más profundo, y de nuestra consciencia que se expande al interior, se van dando naturalmente y de forma espontánea diferentes aspectos que contribuyen a una mejor alineación, sin ni siquiera pensar en ellos de modo consciente.
Es desaconsejable practicar las posturas de manera demasiado intensa al principio. Moveos despacio y gradualmente intentad llegar a niveles más profundos y avanzados en las posturas. En cuanto empecéis a movilizar durante un asana, sentid donde están las primeras tensiones o “límites” personales. Paraos, respirad. Cuando la sensación de tensión sea intensa y no desaparezca con una pequeña espera, repetid este proceso una y otra vez hasta que alcancéis el último “límite” para la postura en ese día particular (que no será el mismo que al día siguiente). Después de haber ajustado y llevado a cabo las acciones en la postura sabéis cómo estar en el asana, entonces es cuando empieza la práctica de esa asana. Es necesario permanecer un tiempo en la postura antes de volver, para traspasar los “límites”. Resistid la tentación de salir de la postura cuando hayáis terminado de efectuar los ajustes. Mantened la postura y esperad el tiempo necesario para que se den cambios internos que disuelvan los “límites”. No existe una meta final o una postura final. Siempre aparecerán nuevos “límites”.
Puede resultar superfluo intentar hacer recomendaciones acerca de los tiempos de permanencia en cada postura. El tiempo que se ha de mantener en un asana depende de la experiencia que se tenga, del tiempo que llevamos practicando y del nivel de práctica o del nivel de energía que tengamos un día determinado, o del nivel de dificultad del asana o de la constitución física del practicante. También depende del tipo de asana, ya que algunas, como las invertidas, se han de mantener más tiempo si el nivel de práctica lo permite.
Se puede mantener una postura hasta que se pierde la ecuanimidad o la paz, hasta que nuestra inteligencia ya no pueda seguir actuando en cada parte de nuestro cuerpo con claridad.
A menudo se evita dar importancia a las posturas de pie. Las posturas de pie desarrollan la resistencia y la flexibilidad de las caderas y de las piernas, aumentando la movilidad de la pelvis. Las posturas de pie son el medio más seguro para que l@s principiantes desarrollen la flexibilidad en las piernas que requieren las posturas sentadas de estiramiento hacia delante, por ejemplo.
Intentar hacer Padmasana con caderas tensas que no rotan bien hacia el exterior es abonar un terreno para lesiones en las rodillas. Padmasana no se ha de abordar hasta que las rodillas lleguen cerca del suelo en Baddha Konasana o en Sukhasana. Y esta flexibilidad de caderas e isquiotibiales se desarrolla practicando básicamente posturas de pie, aunque también existen otras posturas que la favorecen.
Habitualmente, empezamos a hacer las asanas siempre por el lado derecho. Permaneced más tiempo en el asana cuando la hagáis en su lado menos flexible o pasivo. Notaréis a medida que vuestra inteligencia somática aumenta que una mitad de vuestro cuerpo es mejor en una asana determinada que la otra mitad. Buscad equilibrar las dos mitades. Tal y como dice el Sr Iyengar, cuando una mitad del cuerpo funciona mejor que la otra ésta le de enseñar a la que funciona peor (ha de ser su “gurú”). Si sentimos agujetas en alguna parte del cuerpo debido a la práctica del día anterior, es positivo seguir trabajando hoy con esa misma zona del cuerpo, empezando de manera más suave. Tendréis que superar ciertas incomodidades al aprender yoga, ya que nada se puede aprender desde el confort total.
El objetivo de la práctica del yoga no es causar dolores sino aliviarlos, y aún más, prevenirlos.
Incorporar buenos hábitos posturales en la rutina cotidiana suma puntos para la práctica de yoga y viceversa. Cuando os sentéis en una silla, si es posible, flexionad las piernas y haced Sukhasana o Ardha Padmasana. Sentaros con las piernas cruzadas en una silla o en el suelo el mayor tiempo posible, os ayudará a mantener flexibles las caderas. Aseguraos de que estáis sentad@s sobre la parte frontal de los isquiones y que el peso está equilibrado en ambas nalgas. Si os sentáis sobre la parte posterior de los isquiones, derivará en una proyección de la parte baja de la espalda hacia fuera y os hará hundir del pecho. Estirad la parte frontal del tronco cuando os sentáis. Elevad el esternón. Si al sentaros los pies están en el suelo, sentaos en la parte externa del asiento y mantened la curvatura natural de las lumbares (lordosis). Permitid que vuestros hombros se relajen. Muchas sillas obligan a sentarse con las rodillas más altas que la caderas, y esto causa en muchas personas una retroversión exagerada de la pelvis que provoca la pérdida de su concavidad natural. Sentaos sobre una toalla o un cojín para elevar vuestra pelvis si esto es lo que os ocurre.Las posturas hacia atrás masajean las suprarrenales y nos energetizan con un aporte extra de catecolaminas. Remontan a nivel emocional. Las posturas hacia delante son calmantes. Son posturas para rendirnos. Incluso la extension hacia delante más intensa es tranquilizante. Las posturas hacia atrás son posturas para la extroversión. Las posturas hacia delante son para la introspección.
Una vez que hayáis comprendido los movimientos básicos de un asana, deberíais empezar a trabajar los movimientos más sutiles. Algunas veces, el desafío que supone trabajar el conjunto de un asana es demasiado grande para trabajar también las pequeñas acciones en las diferentes partes del cuerpo y necesitaréis usar soportes o modificar la postura para reducir el desafío y permitiros trabajar dichas acciones. Uno de los grandes regalos del Sr Iyengar al yoga es la incorporación de estos soportes y los detalles que da para su correcta aplicación en la modificación de asanas. Una vez que hayáis integrado esta acciones, podréis practicar la postura en su forma tradicional y completa sin soportes.
La respiración ha de ser suave y natural durante la práctica. Hay asanas como karnapidasana que inevitablemente la restringen, pero se ha de evitar la tendencia habitual a colapsar la respiración cuando se intenta hacer una postura que supone un desafío.La inspiración es el momento para estirar la columna, la espiración es el momento para progresar en la postura. En general, se entra inspirando en las posturas y se vuelve espirando.
Mantened vuestro sistema digestivo lo más vacío posible antes de practicar. Es imposible determinar cuántas horas exactamente necesitamos para digerir algo ya que la digestión varía según la cantidad y el tipo de alimentos ingeridos y la capacidad digestiva de cada cual.
Un profundo sentido de la humildad ayuda en el aprendizaje del yoga. Es importante recordar que ningún camino o escuela en particular tiene el monopolio de la verdad. Existen practicantes excelentes y no tan excelentes en todas las escuelas de yoga. Adquirir madurez en la práctica del yoga implica aprender a respetar el camino que han elegido otras personas y admitir sus méritos tanto como admitir que el camino que hemos elegido puede tener carencias en alguno de sus aspectos.
TRADUCIDO DE LA WEB: http://www.bradpriddy.com/
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